El pasillo que divide el cuarto del señor Jeldres con el de sus padres, es largo, sobre la mesa como de costumbre hay una copia del TALMUT y un cristal con la forma de una gota de agua negro, este sale de una habitación acompañado de un hombre alto y con una larga barba que lleva un bastón en su mano derecha, el mango con forma de león y en los ojos dos cristales blancos.
- Hombre, estás seguro de que es un buen momento para esto- dice el hombre canoso sosteniendo una boina entre sus delgados dedos, el barbón solo asiente con la cabeza- pero, ninguno de ellos esta aun listo-
- Es una orden que proviene directamente de La Orden De La Virtud- el anciano con su voz ronca hace que la madera del lugar rechine con más fuerza- supongo que entiendes su relevancia-
- Lo tengo claro- se acercan a una puerta de roble que se abre metiendo un ruido grueso, mientras afuera el cielo iluminado y radiante permite que el sol les de en los ojos- recuerda solo tienes hasta el 15 de este mes- el anciano de barba se pierde en la distancia dejando al hombre solo.
En una escuela cercana tres amigos acaban de salir a la hora de colación, se acercan a un parque y bajo la sombra de un árbol se sientan, para quitarse un poco el calor; una chica de cabello negro está colgada del cuello de un hombre de cabello liso y negro igualmente, que aparte tiene una estatura imponente; una joven más pequeña de cabellos castaños y ojos marrón claro, ve como a la distancia se alza la imagen de unos jóvenes que juegan a la pelota.
- Tierra llamando a Emi…- la chica de cabello castaño se da vuelta violentamente- otra vez estas en las nubes-
- Na solo me distraje un poco Miguel- la chica toma un sándwich y se lo aproxima a la boca.
- A propósito de eso, ¿Qué opinan sobre la reunión de más tarde, creo que viene un refutado psicólogo de la zona- la chica de cabellos negros se acomodo en el pecho del que parecía ser su novio.
- No lo sé honestamente…- Emi volvió a perderse en sus pensamientos- no… no se…-
En la oficina del director se encontraba el mismísimo Jeldres con su boina sobre la mesa, junto a el se alzaba un hombre imponente de lentes y rostro deformado, pero, que a pesar de eso transmitía una gran serenidad. De la nada el calvo director apareció con un libro en sus manos, luego lo puso sobre una mesa y recito un párrafo, los tres hicieron una seña de reverencia y se sentaron, mientras una secretaria traía galletas con motivos navideños.
- Debo agradecerte Ajenjo, si no fuera por tu cooperación, la misión sería un fracaso- el hombre regordete de lentes sonrió calmado.
- De nada Ulises, se cuan relevante es encontrarlos- el anciano director se puso de pie- no quiero que esta ciudad sea destruida-
- Créeme ninguno de nosotros desea eso- dijo Jeldres, mientras los tres caminaban hacia la puerta- será mejor que vallamos al salón de exposiciones-
Una profesora sale de un cuarto y corre hasta un sofá, en el se ve a un hombre de cabello negro y con unas gafas oscuras, en sus manos tiene una manzana roja con la cual juguetea, luego le da un mordisco y la deja apoyada en el sofá, la joven maestra se pone en un pequeño sofá para afirmar los pies y le habla:
- Señor Simón… tenemos un gran problema- el hombre le hace una seña con la mano para que continúe- señor Simón, Jeldres y los otros creen que los jóvenes están aquí…-
- Jajaja!! Eso no es un problema, no ves…- la mujer lo mira intrigada- es la oportunidad de matar a toda esa basura de una vez…-
- Pe… pero señor- la mujer lo mira- quiere que me haga cargo yo de esta situación tan molesta-
- Déjamelos a mí- el hombre desaparece de la escena sin dejar rastro alguno.
Los jóvenes mientras entran al salón de conferencias, el director y los miembros de LOS VIRTUOSOS miran con curiosidad a los niños, de repente intercambian unas palabras en voz baja, solo se percibe en ellos un cambio de ánimo, los tres chicos se sientan en un costado , cinco puestos mas allá hay una chica ciega y un joven que le sirve de lazarillo, el con su cabello rojizo y las puntas se ven a través de un gorro de lana morado, mientras la joven de tez clara y cabello rubio, parece estar escuchando con mucha atención lo que acontece a su alrededor.
- Bien, ahora que están todos reunidos, les explicare que lo que se debe hacer- dijo el director- este hombre que ven aquí, es el refutado psicólogo y medico de la zona, señor Jeldres, el está interesado en cinco jóvenes de su edad por la razón de…-
Una brisa fuerte se filtro y sobre las sillas se vio al hombre de lentes con el cabello negro y la manzana en la mano, mientras de un montón de polvo se ve a la joven maestra que fue por él, quien dé un salto se pone junto a este. Y toma la manzana guardándola en una canasta llena de estas.
- Mi nombre es Simón y vengo por los mocosos Jeldres…- el tipo de gafas mira con un aire demente a su enemigo.
- No te lo permitiré- Ulises da un salto y dice- sabes que el poeta es un pequeño dios ¿no?- acción siguiente saca una hoja de papel de su bolsillo y escribe algo mientras Emi y sus amigos, junto con la chica ciega y el joven de cabello rojo desaparecen- nosotros tres lucharemos contra ustedes-.
- no…- dijo Simón molesto- nos volveremos a ver y esta vez los matare…- el hombre desaparece dejando un aura gris en el lugar.
Pocos minutos después, luego de que a los demás estudiantes se les borrara la memoria con el poder del director de cambiar los recuerdos de las personas a su antojo, fueron donde se encontraban los chicos en un cuarto de la casa de Jeldres.
- Necesitamos una explicación- grito Miguel tomando por el cuello al Director- dinos qué demonios fue eso-
- Suéltale, yo les explicare la verdad sobre lo que ha pasado y lo importantes que son ustedes 5- el hombre se sentó sobre una silla de escritorio- será mejor que se sienten y esperen, esta es una larga historia-.

